La pregunta principal es si el negocio es realmente viable
No basta con que el cliente quiera continuar. Debe existir una previsión razonable de facturación, margen, clientes, costes y tesorería. Un plan que solo aplaza la falta de liquidez sin corregir el modelo puede agravar la insolvencia.
Facturación histórica, clientes recurrentes, estacionalidad, cartera y previsión de seis a doce meses.
Personal, alquiler, suministros, leasing, software, licencias, impuestos y gastos inevitables.
Medidas de reestructuración, reducción de costes, venta de activos no esenciales y cambios de actividad.
Liquidez nueva, apoyo de socios o familiares, garantías y condiciones de disponibilidad.
Acreedores y clases
El plan debe identificar los créditos afectados, las clases, las quitas, esperas, conversiones u otras medidas. Determinados acreedores pueden resultar decisivos y el crédito público tiene límites específicos. La aprobación por clases y la eventual homologación requieren una preparación técnica que no puede sustituirse por una negociación informal.
Trabajadores
Si existen empleados, deben contemplarse salarios, atrasos, medidas laborales, indemnizaciones potenciales e información y consulta cuando proceda. La continuidad no puede construirse sobre costes laborales omitidos.
Bienes y contratos esenciales
Vehículos, maquinaria, local, suministros, franquicia, TPV y software deben clasificarse por su necesidad. Los embargos o recuperaciones sobre esos elementos pueden exigir medidas de suspensión dentro del procedimiento.
El plan de continuación no es el plan de pagos personal
El primero intenta preservar la empresa y vincula a acreedores mediante el procedimiento especial. El segundo pertenece al régimen de exoneración de la persona física y utiliza sus recursos futuros para obtener una liberación de deuda. Puede existir una estrategia subsidiaria: si la continuación fracasa, solicitar a tiempo la exoneración con plan personal antes de que se acuerde la liquidación, cuando sea jurídicamente posible.
Hay que preparar desde el inicio el escenario de fracaso
La falta de aprobación, el rechazo de homologación, la estimación de una impugnación o el incumplimiento pueden llevar a liquidación si existe insolvencia actual. La reacción puede ser inmediata, incluso en el mismo auto o pocos días después. Por eso la alternativa personal no debe improvisarse una vez abierta la liquidación.