Primero: titularidad y contrato
Un vehículo en renting no pertenece al deudor. En una reserva de dominio puede existir un derecho de uso y una expectativa de adquisición, pero no propiedad plena. En un préstamo personal, en cambio, el coche puede ser completamente suyo.
Segundo: valor neto
Se compara el precio real con saldo preferente, cargas, reparaciones y costes. Si queda un remanente útil, el juez puede entender que existe masa. Si no queda, el vehículo no convierte por sí solo el concurso en uno con liquidación útil.
Tercero: coste de realizar
Un coche antiguo que necesita retirada, depósito y reparación puede encajar en el supuesto de coste manifiestamente desproporcionado respecto del valor venal.
Cuarto: necesidad profesional
La inembargabilidad por necesidad profesional es una cuestión distinta del escaso valor. Ambas pueden concurrir, pero deben justificarse separadamente.
El análisis abarca todo el patrimonio
Aunque el coche carezca de valor útil, una cuenta, una devolución tributaria, una cuota de inmueble o un derecho de cobro pueden impedir que todo el concurso sea declarado sin masa. La conclusión nunca debe basarse solo en el vehículo.